Enlazado interno SEO: estructura por silos
Cómo funciona el enlazado interno, qué es un silo temático y cómo montar la arquitectura de enlaces de tu web paso a paso.
El enlazado interno es la red de enlaces que conectan las páginas de tu propia web, y sirve para tres cosas: que Google descubra todas tus páginas, que entienda de qué va cada una y que reparta la autoridad hacia las que quieres posicionar. Un silo es la forma de organizar esa red por temas, agrupando cada página con las que hablan de lo mismo, en lugar de enlazar todo con todo sin criterio.
Es la palanca de SEO más barata que existe. No dependes de que nadie te enlace, no hay que pagar a un medio y no hace falta esperar meses. Está entera bajo tu control y se arregla en una tarde. Aun así casi nunca se toca, porque no luce. Nadie hace un caso de éxito con “reordené los enlaces del menú”. Y sin embargo es de lo que más mueve la aguja cuando ya tienes contenido publicado.
Puntos clave
- Google lo dice sin rodeos: “cada página que te importe debería tener un enlace desde al menos otra página de tu sitio” (Google Search Central)
- Un enlace solo cuenta si es un elemento
<a>con atributohref. Los enlaces montados con JavaScript sinhrefGoogle no los sigue de forma fiable (Google Search Central)- La profundidad de clic sí pesa: John Mueller explicó que si desde la home llegas a una página en un clic, eso le dice a Google que esa página es importante (Search Engine Journal, junio 2018)
- El anchor text tiene que ser descriptivo y conciso. “Haz clic aquí” no le dice nada a nadie (Google Search Central)
- Un silo se monta con tres piezas: una página pilar por tema, artículos hijos que la enlazan, y enlaces cruzados solo entre hermanos del mismo tema
Si todavía no tienes claro dónde encaja esto dentro del SEO completo, lo explico en qué es el SEO y cómo funciona para pymes. Y si lo que quieres es diagnosticar tu web entera (rastreo, indexación, velocidad), la revisión completa está en mi checklist de auditoría SEO técnica. Aquí voy directo a la arquitectura de enlaces.
Qué hace un enlace interno (los tres trabajos)
Un enlace interno no hace una cosa, hace tres a la vez. Y separarlas ayuda a decidir dónde poner cada uno.
Descubrimiento. Google encuentra páginas siguiendo enlaces. Si una página tuya no está enlazada desde ningún sitio, el robot depende del sitemap para saber que existe, y eso es una señal muy débil. La documentación de Google es explícita: cada página que te importe debería recibir un enlace desde al menos otra página de tu web.
Autoridad. La idea de que un enlace transmite fuerza a la página que apunta viene del trabajo original de Google, el algoritmo PageRank que Brin y Page describieron en su artículo de 1998. Ya no existe un número público de PageRank y Google no publica cómo lo calcula hoy, así que ojo con quien te venda cifras. Lo que sí sigue en pie es el principio: las páginas que reciben más enlaces internos desde páginas fuertes de tu web tienen ventaja frente a las que no reciben ninguno.
Contexto. El texto del enlace le dice a Google de qué va la página de destino. Si tres artículos tuyos enlazan a una página con el texto “consultor SEO en Málaga”, estás mandando una señal temática muy clara. Si la enlazan con “leer más”, estás mandando ruido.
De los tres, el que más se descuida es el tercero. Y es gratis.
Qué es un silo y por qué ordena la web
Un silo es un grupo de páginas que hablan del mismo tema y se enlazan entre ellas, con una página principal (el pilar) que hace de cabeza del grupo.
La estructura es sencilla:
- Página pilar: cubre el tema amplio. Por ejemplo, “qué es el SEO”.
- Artículos hijos: cubren cada subtema con profundidad. Core Web Vitals, auditoría técnica, enlazado interno.
- Enlaces: cada hijo enlaza al pilar, el pilar enlaza a los hijos, y los hijos se enlazan entre ellos cuando de verdad viene a cuento.
¿Por qué funciona esto y no enlazar todo con todo? Porque concentra la señal. Cuando cinco páginas tuyas sobre SEO técnico se enlazan entre sí y apuntan al mismo pilar, Google ve un bloque temático coherente y entiende que esa web sabe de eso. Cuando el post de SEO enlaza al de Google Ads, que enlaza al de tarifas, que enlaza al aviso legal, no ve un bloque, ve un ovillo.
Aquí me sirve la misma imagen que uso al explicar arquitectura de proyectos: es como visualizar el edificio antes de ponerte a levantar paredes. Si sabes de antemano qué planta es cada tema y qué habitación es cada artículo, el cableado sale solo. Si empiezas a construir a lo loco, acabas con un pasillo que da a otro pasillo.
Cómo montar el silo paso a paso
Al grano. Esto es lo que hago cuando ordeno el enlazado de una web que ya tiene contenido publicado.
1. Lista todo lo que tienes y agrúpalo por tema. Saca tus URLs y ponles una etiqueta de tema a cada una. No inventes categorías nuevas, usa las que ya salen del contenido. Si te salen quince temas para veinte páginas, no tienes temas, tienes páginas sueltas.
2. Decide el pilar de cada tema. El pilar es la página que quieres que posicione por la keyword amplia. Suele ser la más completa o la de servicio. Si el tema no tiene pilar todavía, el primer artículo informacional que publiques hace ese papel hasta que exista uno mejor.
3. Enlaza cada hijo al pilar. Desde el cuerpo del texto, con anchor descriptivo, en el primer tercio del artículo si tiene sentido. No al final entre veinte enlaces de “artículos relacionados”, que ahí pesan menos y casi nadie los pulsa.
4. Enlaza el pilar a sus hijos. Esto es lo que más se olvida. El pilar suele ser tu página más fuerte, así que es la que más autoridad tiene para repartir. Cada subtema que menciona debería llevar enlace al artículo que lo desarrolla.
5. Cruza hermanos solo cuando aporte. Si hablando de velocidad de carga mencionas la indexación, enlaza. Si no viene a cuento, no fuerces el enlace para “repartir autoridad”. Google lleva años viendo enlaces metidos con calzador.
6. Comprueba la profundidad de clic. Todo lo importante a tres clics o menos de la home. Si algo está a seis, o lo subes o asume que Google lo va a tratar como secundario, porque eso es exactamente lo que le estás diciendo.
El anchor text: lo que Google de verdad lee
El texto del enlace es la parte más fácil de arreglar y la que más gente deja en piloto automático.
Google pide que sea descriptivo, conciso y relevante para la página de destino. Nada de “haz clic aquí”, “leer más” o “este artículo”. Ese enlace funciona igual de bien para el usuario y le da cero información al buscador.
Tres reglas que aplico siempre:
- Que describa el destino, no la acción. “Checklist de auditoría SEO técnica” en vez de “pincha aquí para verlo”.
- Variado, no clonado. Si veinte páginas enlazan a la misma con el anchor exacto e idéntico, deja de parecer natural. Varía: “auditoría SEO técnica”, “revisar la parte técnica de tu web”, “el checklist que sigo”.
- Sin apilar enlaces. Google recomienda no encadenar enlaces uno detrás de otro sin texto en medio. Si tienes tres seguidos, dale contexto a cada uno o conviértelo en una lista.
Y algo básico que se salta más de lo que parece: el enlace tiene que ser un <a href="..."> de verdad. Si tu plantilla monta la navegación con onclick de JavaScript sin href, Google no la sigue de forma fiable. Eso no es un matiz técnico, es tu menú entero desapareciendo del mapa.
Los errores que más me encuentro
Estos cuatro salen casi siempre cuando abro una web a revisar.
Páginas huérfanas. Contenido que no recibe ni un solo enlace interno. Suele pasar con posts antiguos, landings de campañas que ya terminaron y páginas creadas fuera del flujo normal. Existen, están indexadas a medias y no rinden nada.
Todo colgando del menú. El menú de navegación es un enlace sitewide, o sea que apunta a lo mismo desde todas las páginas. Está bien para lo principal, pero no sustituye al enlace contextual dentro del texto, que es el que lleva el tema pegado.
Bucles y cadenas absurdas. Me pasó en una migración: la web entraba en bucles con rutas tipo aviso legal que se encadenaban una y otra vez. Antes de poder analizar nada tuve que montar un sistema propio para rastrear el sitio y sacar una base fiable de URLs. Cuando la base está rota, hablar de estrategia de enlazado no sirve de nada. Primero se limpia el terreno.
Enlazar siempre a la home. La home no necesita tu ayuda, ya recibe casi todos los enlaces del sitio. La autoridad hay que empujarla hacia abajo, hacia las páginas que quieres que posicionen y que casi nadie enlaza.
Cómo revisar el tuyo sin pagar herramientas
No hace falta una suite de pago para empezar. Con esto sacas el 80% de los problemas:
- Search Console, informe de Enlaces. Tiene una sección de “Enlaces internos” que lista tus páginas ordenadas por número de enlaces recibidos. Mira el final de la lista: ahí están tus huérfanas y tus casi huérfanas.
- Tu sitemap contra tu lista de enlazadas. Lo que está en el sitemap y no recibe enlaces internos es candidato a huérfana.
- Cuenta clics desde la home. Coge tus diez páginas más importantes y llega a cada una pinchando. Si tardas más de tres clics, ya tienes tarea.
- Busca los “leer más”. Un
Ctrl+Fpor tu web en busca de anchors genéricos te da una lista de arreglos de cinco minutos cada uno.
Esto no es glamuroso y por eso funciona. La parte aburrida del SEO es la que sostiene el resto, igual que pasa con la medición cuando montas campañas: si la base está mal, lo de arriba da igual.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos enlaces internos debe tener una página? No hay número mágico. Lo que importa es que cada enlace tenga sentido para quien lee. En un artículo de 1.500 palabras, entre cuatro y ocho enlaces contextuales suele ser cómodo. Si tienes que forzarlos para llegar a una cifra, sobran.
¿Los enlaces del menú y del footer cuentan? Cuentan, pero menos que los del cuerpo del texto, porque se repiten en todas las páginas y no aportan contexto temático. Úsalos para lo estructural y deja el trabajo fino a los enlaces dentro del contenido.
¿Puedo enlazar entre silos distintos? Sí, cuando el enlace ayuda a quien lee. Un artículo de SEO puede enlazar a uno de SEM si está comparando ambos. Lo que no funciona es cruzar temas por sistema, porque diluyes la señal que estabas construyendo.
¿Y si tengo pocas páginas? Mejor. Con diez o quince URLs montas el silo en una tarde y arrancas con la arquitectura bien desde el principio, en vez de reordenar doscientas dentro de dos años.
¿Esto sirve también para que me citen las IA? Ayuda, porque los rastreadores de los buscadores con IA descubren tu contenido igual que Googlebot, siguiendo enlaces. Una página huérfana es invisible para todos por igual. El resto de la parte específica la cuento en qué es el GEO.
Conclusión
El enlazado interno es la parte del SEO que no depende de nadie más que de ti. No hay que negociar con ningún medio, no hay que esperar a que un algoritmo cambie de humor y no cuesta dinero. Solo hay que sentarse un rato, agrupar el contenido por temas y conectar lo que va junto.
Sé que ordenar una web entera se hace un mundo cuando la miras de golpe. Tranquilo: empieza por un solo tema. Coge tu pilar, enlázale sus cinco artículos hijos, revisa los anchors y ya has hecho más que la mayoría. Cuando ese silo esté cerrado, pasas al siguiente.
Si prefieres que lo revise yo y te diga por dónde tirar, mira cómo trabajo el posicionamiento orgánico o escríbeme y le echo un ojo a tu web.